Editorial |

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Llegamos al nº 13 de “Supervisión 21”, pero no creo que entre nosotros haya muchos supersticiosos. Es cierto que el mundo está en crisis y España mucho más, aunque sólo sea porque nos atañe y duele directamente… y no me refiero sólo a la economía y al trabajo sino sobre todo a los valores, a nuestra humanidad, a nuestra identidad, a nuestras instituciones… Esto no es y no puede ser un lamento sino un reconocimiento y toma de conciencia ante una situación frente a la que debemos reaccionar para procurar tiempos mejores. Estamos todavía en la pujante primavera, pero el verano es ya próximo y antes de relajarnos en unas merecidas vacaciones, este “trece”, bien puede ser “de la fama” para que, con valentía de conquistadores, reflexionemos y nos interpelemos respecto al contenido que nos presenta, para hacer los correspondiente propósitos o “planes de mejora” en lo referente a nuestra autoevaluación como en lo que atañe a nuestro sistema educativo. No en balde, somos ciudadanos españoles y profesionales cualificados en materia educativa. Nos ayudan a ello tres buenos artículos: El título del artículo de Arturo Ramo, “Educar para la vida” hace alusión a la concepción de la educación de Decroly como “preparación para la vida”. Este médico y sociólogo belga que derivó, podemos decir en “el pedagogo de los centros de interés” buscó la forma de educar en libertad y responsabilidad, sin descuidar la solidaridad y honestidad de vida, basándose siempre en el interés del alumno. Arturo subraya la importancia y fuerza del ejemplo del educador, máxime a edades tempranas y como es habitual en él, hace gala del criterio conceptista “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Pese a ello, seguro que se hace también la siguiente pregunta: ¿Sabemos buscar hoy, realmente, el interés de los alumnos respecto a la educación que ellos merecen para que afronten dignamente la vida o más bien les “dejamos ir” y llegado el caso, los acompañamos y nos dejamos llevar facilonamente por aquello que “les mola” e incluso les creamos intereses y necesidades que poco o nada tienen que ver con su futuro digno y honesto como persona? Y no me refiero a la supresión de los medios y tecnologías actuales, que deben ser los instrumentos al uso, sino a la debida y progresiva preparación para dicho uso, según edades y a la formación de criterios y a la par de la personalidad, en orden a los valores a transmitir. Miguel Zapater en “La formación de las identidades colectivas en las sociedades tradicionales” analiza con su sabiduría y rigor característicos el papel del hogar familiar y la sociedad en general como constructoras de la identidad colectiva y su influencia decisiva en la formación de la personalidad individual. Sé Miguel, porque hemos hablado muchas veces, que también tú te preguntas ¿Qué nos pasa hoy? ¿Por qué se pretende romper y acabar con cuanto constituye nuestra identidad colectiva, nuestra cultura, nuestras instituciones…, dejando al individuo aislado y desasido de sus vinculaciones e inerme ante la insensible máquina que lo puede y devora todo? Los vínculos no limitan ni restan riqueza y apertura, simplemente afianzan la personalidad y dan seguridad al individuo. José Luis Díaz Moreta en su “Análisis de la visita de Estudios Arión”, aparte de enriquecernos haciéndonos partícipes del análisis y conclusiones del Grupo sobre los métodos de evaluación en el Reino Unido, donde tuvo lugar la visita, pone el dedo en la llaga al referirse a la autoevaluación y hago votos con él y con su Grupo de Estudios Arión, para que ésta se introduzca en todas las escuelas y se utilice en todos los ámbitos de la educación. Creo sinceramente, que la autoevaluación hecha con honestidad y sobre los aspectos esenciales de la materia a tratar, es y tiene que ser, el primero y principal motor para la mejora. Es el instrumento más útil para lograr el autoconocimiento, la autodisciplina o autocontrol así como también el rigor y coherencia personal, si lo aplicamos a personas; en este campo podría ser un magnífico medio de formación para el alumnado, semejante a un plan de modificación de conducta. Imagino que nuestro compañero y autor estará de acuerdo. Nuestro agradecimiento a los tres articulistas por cuanto nos han dicho sabiamente y también por lo que con ello van a sugerir en cada uno de nosotros, tanto en el terreno de las ideas, como en el de la acción. En Archivo Histórico se presenta un cuadro de clasificación de la Documentación de USITE y de la Hermandad de Inspectores de Enseñanza Primaria, depositada en el Archivo de la Administración de Alcalá de Henares, en septiembre de 2002, tras la gestión dirigida por nuestro querido compañero Miguel Zapater. Vale la pena conocer el magnífico y entusiasta trabajo profesional realizado por nuestros antecesores, con escasos medios y responsabilidad colegiada. Los servicios prestados por Magislex desde el 28-VI-2005 hasta el 27-X-2008 se suplen por la consulta directa de la legislación mediante Internet, dirección BOE; es lógico, razonable, más directo y más económico. En Rincón Literario, Lucía López Sánchez nos traslada, haciendo gala de su sensibilidad y poesía a las que nos tiene acostumbrados, a una gruta con estalactitas, estalagmitas y lagos profundos que maravillan, haciendo referencia a su nombre. Lucía, mujer valiosa y trabajadora personal y profesionalmente hablando, con la que siempre podemos contar, percibe lo que está viendo como un ensueño fuera del tiempo, como algo trascendente, inmutable que acerca a su Creador. Todo en Lucía es equilibrio que sólo se rompe por su generosidad. En el magistral soneto de Julio de la Cueva Pintado, dedicado a su compañero y Jefe de Inspección cántabro, José Manuel Cabrales Alonso, recordamos a ambos compañeros en su plenitud, añorando no poder contar actualmente con ellos. Eran los dos un dechado de virtudes: sencillez, cordura, afabilidad, trabajo, generosidad…Compañeros inolvidables que han dejado huella en nosotros. Y por último, en Bibliografía, otra gran y querida compañera, Trinidad Crespo Álvarez, vocacional y trabajadora sensible y de carácter, nos ofrece en “Desde mi ventana” episodios autobiográficos muy bien narrados que se leen con agrado y facilidad y que siempre está bien conocer como experiencia profesional transmitida. Por algo repetimos, pues ya lo hemos puesto en el número anterior. Feliz verano y vacaciones Concepción Lobera Criado |
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