Editorial

           El idioma español continúa su expansión en el mundo,  debido al potencial económico que representan los países de habla hispánica en el mundo globalizado de hoy, para el intercambio comercial, al empuje de los emigrantes hispanoamericanos en los EE.UU. que han hecho que el español sea la segunda lengua del mismo y a la labor que realiza el Instituto Cervantes en las distintas naciones en las que viene actuando.

            Este auge del español en el exterior contrasta con el lugar en que ha quedado España  en el Informe Pisa 2006, en lectura comprensiva, con una puntuación media por debajo de las conseguidas por la mayor parte  de las cincuenta y seis naciones que han participado, al mismo tiempo que existen grandes diferencias entre las diez comunidades Autónomas que han participado con entidad propia.

            Entre los distintos factores que tal vez están influyendo en esta situación puede encontrarse no tanto  el uso del ordenador, e Internet como el de los videojuegos, que tienen un gran atractivo para niños y adolescentes y pueden absorber el tiempo que debieran dedicar a la lectura.  El uso del ordenador e Internet, constituye un importante auxiliar en la enseñanza para la búsqueda de información,  para la enseñanza programada y la individualización del aprendizaje, como medio audiovisual (pizarra digital), y para la redacción e impresión de trabajos escolares, pero hay que tener  en cuenta los riesgos que su uso incontrolado puede tener.

            Por otra parte cabe pensar que estos años de frecuentes reformas educativas han podido contribuir a reducir la importancia que ha tenido en la Enseñanza Primaria  el aprendizaje de la lectura, sobre todo de la  comprensiva,  hasta tiempos relativamente recientes,  como materia instrumental, cuyo dominio se hace imprescindible para el progreso en el aprendizaje de las demás materias. Puede resultar ilustrativo el comparar el número de horas a la semana que se dedicaban a la lectura en los horarios de Enseñanza Primaria en los Cuestionarios de 1965, O.M- de 8 de julio (B.O.E. de 24 de septiembre de 1965) y el lenguaje sencillo con el que se concretaban los contenidos de lectura por niveles o cursos,  con las Orientaciones Pedagógicas y los Programas Renovados de Educación General Básica y los currículos de Educación Infantil y Primaria derivados de la LOGSE, de la LOCE y de la LOE.

            Es preciso tomar conciencia de la situación en  que se encuentra el aprendizaje de la lectura y recurrir a todos los medios posibles para su mejora, desde la educación infantil hasta la Educación Secundaria Obligatoria inclusive. En Educación Infantil prestando atención a la etapa de preparación o de maduración para el inicio del aprendizaje de la lectura, que se estima sucede en torno a los cinco años,  cuando el niño revela profundo interés por aprender a leer y demuestra que puede dominar las técnicas básicas que supone la lectura de material sencillo y no antes, como se está haciendo en muchos casos hoy.

            En el primer curso de Educación Primaria debe proseguirse con esta etapa inicial que debe trabajarse tanto la capacidad para percibir las palabras, como para captar, desde el primer momento, el significado de lo que se lee. Cuando los alumnos han aprendido a leer material sencillo por su cuenta, interesándose en su significado están preparados para iniciar la tercera etapa del aprendizaje de la lectura que se extiende por un período de casi dos años, durante los cuales los alumnos deben progresar rápidamente en las aptitudes y técnicas fundamentales que entraña la lectura silenciosa, inteligente y fluida, y la lectura oral satisfactoria, entre cuyos objetivos están el aumentar el interés de los alumnos por la lectura como fuente de placer e información; fomentar el rápido progreso en la capacidad para comprender lo que se lee con claridad y exactitud; inculcarles el hábito de reaccionar inteligentemente ante las ideas recibidas y de servirse de ellas para aclarar su comprensión, desarrollar una actitud satisfactoria y resolver problemas. El emplear la lectura en otras actividades escolares y por tanto iniciar a los alumnos en las técnicas de estudio y en el comentario de texto.

            La cuarta etapa puede iniciarse en torno al inicio del tercer ciclo de Enseñanza Primaria y cuyos objetivos son, estimular el interés en averiguar mediante la lectura lo nuevo y lo desconocido, capacitar al alumno para reconocer el significado, no solo el significado literal sino también el significado implícito y complementario, y la pronunciación de las palabras nuevas difíciles, o datos estadísticos que se usan cada vez más en la gran variedad de materiales que a partir de ahora se leen. Esto incluye el empleo del diccionario o de la investigación, profundizándose también en las técnicas de estudio y en el comentario de texto.

            Esta cuarta etapa debe prolongarse durante los cuatro cursos de la Educación Secundaria Obligatoria profundizando, tanto en la comprensión de los distintos tipos de significado de lo que se lee como en las técnicas de estudio aplicadas a distintas áreas y el comentario de texto, por lo que el logro de estos objetivos depende no solo del profesor del área de lengua y literatura sino también de los de las demás áreas.

            Aspecto importante para facilitar el aprendizaje de la lectura es la elección de buenos métodos de iniciación a la lectura  que estén basados en la estructura de nuestro idioma, partiendo de la palabra generadora para, desde el primer momento, comprender el significado de lo que se lee, y de buenos libros de lectura cuyos contenidos estén relacionados con las distintas áreas del currículo, para que, de ese modo, mediante la lectura comentada se pueda profundizar en el aprendizaje de la lectura al mismo tiempo que se trabajan los contenidos de las distintas áreas.

            Por último, conviene el prestar especial atención a dotar a la biblioteca del aula de variedad de libros de lectura que puedan trabajarse a lo largo del curso escolar, adaptados a cada uno de los ciclos de la Educación Primaria y de los distintos cursos de la Educación Secundaria Obligatoria.

Miguel Zapater. Inspector de La Rioja.

 

   Página principal     Revista de USITE     Número 8