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Aparición del proceso globalizador:
 sus características

Aparición del proceso globalizador: sus características

Se suele considerar el 26 de junio de 1945, fecha de la firma de la Carta de las Naciones Unidas, al final de la Segunda Guerra Mundial, como el inicio del proceso de globalización, ya que este acontecimiento supuso un cambio profundo en las relaciones entre todos los Estados del Mundo, por los ideales que en este documento se fijaban para evitar las guerras, por las posibilidades que en el mismo se establecían para la intervención de las Naciones Unidas en los conflictos entre distintos Estados y por las finalidades que se fijaban a la educación a escala mundial, como se verá.

A partir de esa fecha, en las reformas educativas de los distintos Estados, se modificaron las finalidades de la educación y también en el pensamiento pedagógico. Obras significativas a este respecto fueron: "Educación para la conciencia mundial" de Carleton Washbume, 1954 (27); "Educación para la comprensión internacional", Unesco 1959 (28) y la de Albert Samuel "La educación del civismo" 1964 (29), y en España los Cuestionarios Nacionales para la E. Primaria de 1965, en los que no se incluye la asignatura de Formación del Espíritu Naciona1 (30). La formación del carácter del espíritu nacional dio paso a la formación del civismo que incluía también la formación del patriotismo.

Pero, en sentido más preciso, el proceso globalizador se inicia años más tarde, en la década de los setenta. El Fondo Monetario Internacional, lo define, desde el punto de vista económico, como "el proceso de acelerar la integración mundial de las economías a través de la producción, el comercio, los flujos financieros, la difusión tecnológica, las redes de la información y las corrientes culturales". Pero el proceso globalizador trasciende lo económico. La globalización designa la escala amplificada, la magnitud creciente, la aceleración y la profundización de los flujos y patrones transcontinentales de interacción social, que comprende también, por tanto, lo ético, lo cultural, lo social e incluso lo político y religioso, aspectos que generan patrones de conducta que se manifiestan en la vida social (31).

Vivimos en lo que se denomina también "sociedad del conocimiento", en la que las transformaciones en la economía, los avances tecnológicos y la liberalización de las comunicaciones están configurando un cambio radical. Estamos en lo que muchos consideran la transición de una sociedad industrial, fragmentada, a una sociedad del conocimiento globalizada. Una de las consecuencias de la globalización es el intento de homogeneización cultural. La interacción de lo global con lo local es un hecho que puede amenazar las identidades colectivas de las culturas tradicionales, y está dando lugar a una doble dinámica. Una representa la cultura a escala planetaria, en la que las culturas heterogéneas corren el riesgo de ser integradas e incorporadas en una cultura dominante, considerada también común; la otra nos hace comprender cómo interactúan las culturas, se yuxtaponen o luchan para defender su singularidad. Ante esta situación surge con fuerza el concepto de identidad (32).

Castells también señala que la era de la globalización está dando lugar a la construcción de nuevas identidades colectivas (fundamentalismos religiosos, movi­mientos sociales contra el nuevo orden social, identidades étnicas, identidades territoriales), y a la aparición y al resurgimiento de los nacionalismos, expresado tanto en el desafío a los Estados-Nación establecidos como en la extensa reconstrucción de la identidad atendiendo a la nacionalidad, siempre afirmado frente a lo ajeno" (33).

Al reforzamiento de las identidades culturales colectivas están contribuyendo también los cambios que se han producido en el pensamiento filosófico de Occidente, a partir de 1968. La labor iniciada por Nietzsche, continuada por Heidegger y consolidada por los postestructuralistas franceses, (Lyotard, Deleure, Fouault y Derrida), ha comportado la quiebra de la tradición filosófica de la identidad que define el mundo conceptual en relación a la idea (Platón), al ser (Aristóteles), al sujeto (Descartes), que distingue entre la esencia y el accidente, entre lo que es el ser y la cualidad, con lo que están intentando poner fin al esencialismo y resaltando las diferencias. Se ha implantado una manera de pensar que en vez de destacar las analogías y semejanzas enfatiza la importancia de la diferencia, y el relativis­mo, para el que no hay valores ni verdades universales y que utilizan una amplia constelación de descriptores (deconstrucción, otreidad, diversidad ... ) (34).

Otro hecho que viene a reforzar el resurgir de las identidades colectivas es el de la intensificación de la inmigración en los países desarrollados del mundo occidental, especialmente en la Comunidad Europea, como consecuencia de la agudización de los desequilibrios económicos producidos por la misma globalización, ya que produce el contraste continuo o incluso el rechazo entre la identidad colectiva del país que recibe la inmigración y los de procedencia (35).

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25.   Vid. DEL POZO ANDRES, Ma del M., op. cit. p. 283-286.

26. Vid. CRUZ OROZCO, J.1., El Yunque Azul. Frente de Juventudes y sistema educativo razones de un fracaso. Alianza Editorial, Madrid 2001.

27. WASHBURNE, C., Educación para una conciencia mundial. Losada,S.A. Buenos Aires, 1967, pp. 133-134. (en Norteamérica se publica en 1954).

28. La educación para la comprensión internacional. Ejemplos y sujestiones para el personal docente. UNESCO, 1959, p. 11.

29. Vid. SAMUEL, Albert, La educación del civismo. Edit. Nova Terra, S.A. Hospitalet (Barcelona), 1964.

30. Cuestionarios Nacionales para la Enseñanza Primaria, texto oficial. Editorial Escuela Española, Madrid 1965.

31. ALTAREJO S MASOTA, F., "Globalidad y educación: Orientaciones de globalización". En La educación en contextos multiculturales: diversidad e identidad. Ponencias del XIII Congreso Nacional y II Iberoamericano de Pedagogía. Sociedad Española de Pedagogía, Universidad de Valencia, 2004, pp. 26-27.

32. SORIANO AY ALA, E., "La construcción de la identidad cultural en contextos multicultura­les". En La educación en contextos multiculturales: diversidad e identidad. Ponencias del XIII Congreso Nacional y II Iberoamericano de Pedagogía. Sociedad Española de Pedagogía. Universidad de Valencia, 2004, pp. 190-191.

33_ CASTELLS, M., op. cit., pp. 28-50.

34. VILANOU TORRANO, c., "Identidad y diferencia en el pensamiento pedagógico contemporáneo, en La educación en contextos multiculturales: diversidad e identidad. Ponencias del XIII Congreso Nacional y II Iberoamericano de Pedagogía. Sociedad Española de Pedagogía. Universidad de Valencia, 2004, pp. 105-108.

35.. Vid. ORTEGA RUIZ, P., "Cultura, valores y educación: principios de integración". En La educación en contextos multiculturales: diversidad e identidad. Ponencias del XIII Congreso Nacional y II Iberoamericano de Pedagogía. Sociedad Española de Pedagogía. Universidad de Valencia, 2004, pp. 47-79.

 

Por Miguel Zapater Cornejo. La Rioja

 

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