El español en el mundo. Población hispana |

El
español en el mundo
Población hispana de Estados Unidos
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El censo del año 2000 ha puesto de evidencia la imprecisión con la que se estimó el volumen de la población de Estados Unidos a través de las proyecciones que se han venido haciendo de los datos recogidos en el censo de 1990; imprecisión que ha sido especialmente significativa al predecir el crecimiento de dos minorías: la hispana y la asiática. Si se considera el grado de representación que una y otra minoría tienen en el conjunto de la población de Estados Unidos, la significación del aumento del número de hispanos es mucho más relevante que el experimentado por los ciudadanos de origen asiático: en conjunto estos últimos constituyen un 3,6 por ciento de la población total10, mientras que el porcentaje de hispanos es de un 12,5 por ciento, pasando a ser en el año 2000 la minoría mayoritaria11, superior en número a los negros no hispanos , que son un 12 por ciento de todos los residentes en Estados Unidos. |
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• la disminución de la representación de los «blancos» y especialmente de los «blancos no hispanos», • el estancamiento, en términos relativos, de la minoría negra, • el significativo crecimiento, en términos relativos, del grupo de ciudadanos de origen asiático, • el fuerte crecimiento de la minoría hispana, tanto en términos relativos (en torno a un 60 por ciento), como absolutos (pasando de 22,4 millones a 35,3 millones). Gráficamente se percibe con mucha claridad el mosaico racial de Estados Unidos en el inicio del milenio . Para describir la estructura demográfica por edades —que aporta información muy relevante respecto de las proyecciones que se hagan de la población— se utilizan estimaciones hechas a partir de los datos del censo de 1990, cuyo valor predictivo es muy limitado, especialmente cuando prevé la situación de la población hispana en el año 2000, por lo que los datos que se recogen a continuación han de interpretarse con ciertas cautelas. |
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• Pirámide de edades: Como puede apreciarse la composición demográfica de la población hispana muestra un potencial de crecimiento muy acusado (cuenta con una amplia base) mientras que la de la población blanca no hispana es característica de una población que tiende al envejecimiento, con una situación excepcional para las cohortes que cuentan en el 2000 entre cuarenta y cincuenta años de edad, cuyo progresivo envejecimiento distorsionará en los tres próximos decenios la forma «piramidal» de la distribución por edades de los norteamericanos «blancos no hispanos», al mismo tiempo que incrementará la representación de los hispanos en el mosaico racial de Estados Unidos (la población «negra no hispana» muestra también una tendencia similar a la de los blancos hispanos y las personas de origen asiático si bien tienen una tasa de crecimiento elevada no constituyen en términos absolutos una minoría relevante, salvo en determinadas áreas urbanas). Se subraya nuevamente el dato de que de acuerdo con la información que aporta el censo del año 2000, la población de origen hispano de Estados Unidos se constituye ya en la primera minoría de este país, sustituyendo en este puesto a la tradicionalmente minoría mayoritaria formada por la población negra, con una manifiesta tendencia a ampliar la distancia que le separa de esta última y de acercarse progresivamente al grupo mayoritario identificado en los censos de Estados Unidos como «blanco no hispano». Este hecho cobra un significado todavía mayor si cabe al constatar que la población de habla española residente en Estados Unidos se ubica en los Estados con mayor peso político, económico y cultural del país y, dentro de estos, en las grandes ciudades. |
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Distribución en los cinco estados con mayor porcentaje relativo de hispanos12 y votos electorales que corresponde a cada estado: En términos relativos, el peso demográfico y político (electoral) de la población hispana es importante. |
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La concentración de población hispana en los estados, condados y ciudades de mayor peso político, demográfico y económico no solo acentúa las posibilidades de «vivir en español» en Estados Unidos, sino que impulsa la presencia de este idioma en los medios de comunicación (prensa, radio y televisión), ya que permite su difusión en áreas concretas; en los servicios (administrativos, médicos, judiciales, etc ), a fin de atender a importantes contingentes de personas que se sienten más protegidas si se les habla en su lengua materna; en la actividad económica (propaganda, información al público, productos en el mercado, etc.), debido a la capacidad de compra de que goza una cuantiosa población concentrada en un espacio delimitado, etc. Todas estas circunstancias contribuyen a mantener el español como una lengua viva en la población hispana y acentúa el interés que tienen por aprenderla aquellos para los que no es su lengua materna. |
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a) Northeast Esta región está constituida por un conjunto de estados de características (tamaño, número total de habitantes, heterogeneidad racial, densidad urbana, etc.) muy diferentes, coincidiendo en que gozan de un alto nivel de desarrollo, aunque esté distribuido con fuertes diferencias zonales. Cuenta con tres grandes áreas metropolitanas fuertemente pobladas: Nueva York, Filadelfia y Boston. En el Northeast, la presencia de la población hispana se concentra en los estados de mayor importancia demográfica, económica y cultural (Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Massachusetts), y en cada uno de los Estados se localiza en las grandes áreas urbanas, lo que pondera positivamente su peso como minoría en esta región de Estados Unidos. El mapa de Nueva York, territorio en el que destaca la presencia de población hispana en la ciudad de Nueva York, en el que se incluye la densidad de población hispana por condados, y la tabla con los porcentajes de población hispana en las diez ciudades más importantes de esta región reflejan con claridad este hecho14. Se aprecia la complejidad racial de Nueva York, así como el importante porcentaje de hispanos que vive en la gran manzana. (Se recuerda que los hispanos pueden ser de cualquier raza, por lo que se representa formando parte de las categorías correspondientes a cada raza y separadamente como categoría única; en la categoría «otros» se contabilizan los que en los impresos censales constan como perteneciendo a más de una raza). |
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